domingo, 23 de agosto de 2009

Sola en el parque



Voy confusa por el parque que me abraza con sus variadas tonalidades marones
Con lánguidas brisas las hojas devanean ante mí
Queriendo musitar entre golpeteos y música un mensaje que no logro descifrar
Avanzo por el camino pisando hojas que se quejan ante mi paso, agregando al concierto un sonido lloroso, pero de gran armonía.
Visualizo ante mí, ciertos pasajes de mi, vida que alguna vez también fueron color marrón y me hicieron sentir sumergida en un oscuro y húmedo bosque dormido por las sombras Recuerdo esa sensación que ya no se siente igual, yo no soy la misma que en aquel pasado momento, el bosque no es el mismo, el tiempo tampoco lo es, la vida no es. Nada es igual que entonces.
Tengo que acomodarme a este nuevo sentir, a este sentir más reposado, más reflexivo que se ha ido dando naturalmente en mi al pasar de los años.
Tengo que adaptarme a que soy una mujer mayor con exigencias de trabajo, hijas adolescentes y un marido, un marido demandante de cosas que no sé si me interesan aún cuando lo quiero mucho. Tal vez tengamos que conversar sobre el páramo en que estamos viviendo, sobre nuestras exigencias y necesidades actuales.
Tengo a acostumbrarme a este cuerpo que desconozco?, a este cuerpo que ya no me responde como hace cinco años atrás? O me planteo ponerlo en forma nuevamente?!