
No lejos de mi cuerpo ronda la esperanza
Agazapada, abandonada, esperada
Mordiéndome cada pisada
Sopla contra mi, se abalanza.
Dichosa brisa me alcanza
Contenta por fin me abraza
Promete del cielo, bonanza.
Me pone corana de estrellas
Colores y aromas destella
Abriga mis sueños con su vestidura
Enseña razón y cordura.
Te saludaré otra vez mañana esperanza
Si aun me prestas tu fragancia
Y tus colores me pintan templanza
Sí, te saludaré mañana en confianza
